Hay momentos en los que algo se abre. Una paz que no sabías que podías sentir, una sensación de formar parte de todo lo que te rodea, un instante en el que desaparecen las prisas y las preguntas. Quien los ha vivido suele decir que están entre las experiencias más importantes de su vida.

Durante siglos se han atribuido a la religión, a lo divino o al misticismo. Hoy se pueden estudiar con las herramientas de la ciencia. A esos momentos los llamo estados aumentados de consciencia: estados en los que la atención se amplía, el ruido mental baja y la experiencia se vive con una intensidad y una calma poco habituales.

Qué dice la ciencia

No hace falta creer en nada para estudiarlos. La neurociencia lleva décadas observando qué le pasa al cerebro cuando aparecen.

  • Ondas cerebrales. Los registros de electroencefalograma en personas con mucha práctica de meditación muestran patrones distintos a los del estado de vigilia habitual, entre ellos una actividad gamma intensa y sincronizada.
  • Menos «ruido mental». Las investigaciones con resonancia magnética funcional han observado que, durante la meditación, se calma la red neuronal que se activa cuando la mente divaga y rumia sobre uno mismo (la «red por defecto»).
  • Experiencias que cambian la vida. En estudios clínicos de la Universidad Johns Hopkins, muchos participantes describieron experiencias de este tipo como una de las más significativas de su vida, comparable al nacimiento de un hijo.

Esto no significa que la ciencia lo haya explicado todo. Significa que son fenómenos reales, medibles y que merecen que los miremos con curiosidad y rigor.

Un fenómeno universal

Culturas sin ningún contacto entre sí desarrollaron prácticas muy parecidas para llegar a estos estados: respiración, canto, movimiento rítmico, ayuno, silencio, meditación. Distintos nombres, distintos rituales, una misma intuición: hay otra forma de estar presente.

Qué tienen en común las prácticas

01

Atención sostenida

Llevar la atención a una sola cosa (la respiración, un sonido, una sensación) y dejarla ahí, sin juzgar.

02

Cuerpo y respiración

El ritmo de la respiración y el movimiento modulan el sistema nervioso: pueden activarlo o llevarlo a la calma.

03

Seguridad

Se sostienen mejor cuando la persona se siente segura. Un entorno tranquilo y una guía clara importan.

04

Integración

Lo importante no es la experiencia en sí, sino lo que cambia después en cómo vives, decides y te relacionas contigo.

No te pido que me creas

Lo que vive en la experiencia no se puede demostrar desde fuera: solo tú puedes comprobarlo. Por eso, más que convencerte, prefiero invitarte a probarlo con una práctica guiada, con la base científica clara y sin necesidad de ninguna creencia.

Una nota importante

Estas prácticas no sustituyen ningún tratamiento médico ni psicológico. Si tienes un trastorno psiquiátrico grave, epilepsia, problemas cardíacos o estás embarazada, consúltalo antes con tu médico. Y si en una práctica te mareas o te encuentras mal, para y respira con normalidad.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un estado aumentado de consciencia?

Es un estado en el que la atención se amplía, el ruido mental baja y la experiencia se vive con más intensidad y calma de lo habitual. Puede aparecer con la meditación, la respiración, la naturaleza o la música, entre otras vías.

¿Hace falta ser religioso o creer en algo?

No. Son estados humanos que se pueden explorar sin fe ni rituales. Cada persona los interpreta a su manera.

¿Es lo mismo que «estados alterados de consciencia»?

Es la misma familia de fenómenos. Prefiero «aumentados» porque lo que se amplía es la consciencia y la presencia, no se pierde nada.

¿Es seguro?

Las prácticas suaves (atención, respiración tranquila) son seguras para la mayoría de las personas. Si tienes alguna condición de salud, consúltalo antes con tu médico.

Clase en directo: Estados aumentados de consciencia

Miércoles 4 de noviembre, de 19:00 a 20:30 (hora de Madrid), por Google Meet. Una parte de teoría, con los estudios científicos y antropológicos, y una práctica guiada para que lo compruebes por ti mismo/a.

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